GÉNESIS DE LOS HEMATÍES

| 14 Febrero, 2014 | 1 Comment

Las células sanguíneas comienzan sus vidas en la médula ósea a partir de un solo tipo de célula llamado célula precursora hematopoyética pluripotencial, de la cual derivan todas las células de la sangre. A medida que estas células se reproducen, una pequeña parte de ellas permanece exactamente igual para poder seguir asegurando la génesis de las células sanguíneas, aunque su número disminuya con la edad.

Las células reproducidas a partir de esta célula precursora hematopoyética se van diferenciando poco a poco hasta formar los otros tipos celulares. Las células en un estadio intermedio que no han terminado por diferenciarse se denominan células precursoras comprometidas y si estas células dan lugar a una célula sanguínea diferenciada como lo son por ejemplo, los eritrocitos, se denomina unidad formadora de colonias de eritrocitos.

El crecimiento y reproducción de los diferentes tipos de células están controlados por múltiples proteínas llamados inductores del crecimiento. Uno de estos inductores es la eritropoyetina (hormona), que por ejemplo, cuando existe un déficit de oxígeno se libera y llega a la médula ósea para incitar la producción de hematíes donde también está la interleucina 3, que favorece el crecimiento y reproducción de casi todos los tipos diferentes de células precursoras comprometidas mientras que otros inducen el crecimiento sólo de tipos específicos.

La primera célula que puede identificarse en la génesis de eritrocitos es el proeritroblasto, que contiene mucha cantidad de ADN. Luego, a partir del proeritroblasto se forman los eritroblastos basófilos, en donde empieza a reducirse el núcleo y donde existe una pequeña concentranción de hemoglobina. Posteriormente, a partir de esta última célula se forma eritroblasto policromatófilo, en donde el núcleo se atrofia aún más y empiezan a aumentar las cantidades de hemoglobina. A continuación se forma el normoblasto o eritroblasto ortocromático en donde sigue la atrofia del núcleo, luego llega el reticulocito, que pasa de la médula ósea a los capilares sanguíneos mediante diapédeis.  A los dos días aproximadamente el reticulocito madura en eritrocito.

 

Category: Fisiología

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  1. Bitacoras.com | 28 Marzo, 2014

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